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Cómo evitar la tensión al tocar

Un cambio muy importante en mi forma de tocar fue disminuir la tensión que ejercía. Durante «demasiado» tiempo asumí que para mejorar o tocar más rápido y técnico tenía que forzar la maquinaría (las manos) para poder llegar a conseguir mis retos como guitarrista. Cada vez que subía el metrónomo llegaba la tensión. Cuando tocaba practicar un ejercicio o pasaje complicado, de nuevo… la tensión. Y como no podía ser menos, en directo también aparecía. Llegó un día en el que sentí una barrera técnica pero que también afectaba a mi ritmo, al tono, etc. Entonces, empecé a cambiar mi forma de practicar. Comencé a tocar muy relajado. Trataba que mi mente y mi cuerpo estuvieran muy relajados para tocar y practicar. En ese momento, empecé a sentir un gran cambio a mejor. Mi tono y ritmo empezaron a mejorar. Mis manos y brazos sufrían menos al tocar y, sobre todo, aumentó mi motivación al ver que estaba en el camino correcto.

Antes de seguir leyendo, quiero que trates de pensar si cuando tocas sientes un sobre esfuerzo en tus manos o brazos. Quizás, necesites tocar algo que requiera técnica o concentración para notarlo pues, a lo mejor, estás muy acostumbrado y no has reparado en ello. Si piensas que tocas con tensión, sigue leyendo para intentar solucionarlo y empezar a tocar mucho mejor.

Lo primero que haremos es diferenciar entre la tensión física del principiante (ya sea cuando aprendemos nuestro primer acorde o cuando aprendemos una nueva técnica o digitación) de la tensión que genera nuestra mente ante la dificultad de un pasaje, técnica o por la propia concentración.

Lo segundo que vamos a aclarar es que tocar con tensión es sinónimo de tocar peor. Nos puede afectar al tono, ritmo, etc. Tocar con las manos o brazos tensionados es lo contrario al avance.

Para empezar a remediar este problema necesitamos tocar siempre de forma consciente. De esta manera, podremos sentir cuándo aparece la tensión y tratar de evitarla o, al menos, disminuirla. A continuación, te recomendaré una serie de sugerencias que te harán disminuir la tensión al tocar:

  1. Estira y calienta tus manos, brazos, cuello y espalda antes de tocar. Es muy importante que tus músculos y tendones no estén fríos o rígidos. De esta forma, evitarás lesiones y molestias.
  2. Trata de estar relajado (tanto mental como físicamente) en tus horas de práctica. Si estás nervioso o agitado por cualquier motivo, te perjudicará bastante en tu forma de tocar.
  3. Empieza tu práctica con recorridos de escalas sencillos donde apenas tengas que forzar tus manos. Evita bends, vibratos, ligados, etc. en los primeros minutos.
  4. Trata de tocar con ambas manos con la mínima fuerza. Piensa que para hacer sonar una nota la fuerza o tensión que necesitamos es mínima. Por lo tanto, tienes que tocar súper relajado. La sensación al tocar tiene que ser ligera casi flotante.
  5. Muy atento en los ejercicios exigentes o pasajes difíciles. Es un error habitual cuando practicamos algo nuevo o de un nivel superior tensar las manos debido a la concentración o los nervios. Por ello, debes prestar mucha atención y si empiezas a sentir tus manos tensionadas, será el momento de intentar relajarlas. Si no puedes tocar dicho pasaje o ejercicio sin tensión, deberás bajar la velocidad y tocarlo de tal forma que sientas tus manos relajadas y cómodas.
  6. Insiste y persiste evitando la tensión durante días o semanas hasta que tocar de forma relajada se convierta en tu forma de natural de tocar y practicar. 
  7. Estira cuando termines de practicar. Es algo que suele olvidarse bastante pero es muy importante para nuestros músculos y tendones volver a su estado natural después del esfuerzo practicando.

Recuerda que todo guitarrista que consigue buen nivel técnico toca con las manos muy relajadas. La tensión de tus manos puede ser esa barrera técnica que no terminas de superar y empieza a frustrarte cada día en tu practica.

En mis clases de guitarra eléctrica trato de que mis alumnos aprendan la teoría, técnica, armonía moderna, improvisación, composición, etc. de forma personalizada y amena. Un buen profesor puede evitarte cometer errores y, sobre todo, allanarte el camino para conseguir tus objetivos optimizando mejor tu tiempo. Si estás interesado en aprender tocar, mejorar tu técnica y comprender la teoría y armonía de una forma sencilla y práctica puedes contactar conmigo a través del siguiente formulario:

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